Gólgota, un boleto de entrada a la reescritura del cómic de ciencia ficción en Colombia

Gólgota, página 25.

Es posible que la idea tentadora de retornar al pasado con la posibilidad de cambiarlo nos aceche desde cualquier flanco, en algún tramo de la vida. A muchos el pasado personal les hace un guiño de motivación, a otros les basta un coqueteo explícito con la historia del mundo para ansiar el poder de cambiar el rumbo de las cosas para siempre, o hasta que surja una versión mejorada de los hechos.

En esa encrucijada espacio-temporal nace Gólgota, un cuento corto del psicólogo y escritor Ricardo Burgos, publicado en el año 2014 por la Editorial Sílaba Editores de la ciudad de Medellín, en una recopilación denominada El pozo y el péndulo. Cuentos colombianos, y que hoy leemos transformado en viñetas, con la voz de personajes asentados en el futuro de una Cartagena sin desigualdad social por primera vez en su historia, nos narra que hay un cómic colombiano imaginando e imaginándose más allá de la guerra y la violencia, sin transgredir el formato, sin guiones complejos que aluden a un público milimétrico, sino, con una estética clásica, una secuencialidad no lineal, además de un guion que pretende convocar a todos los públicos posibles.

Gólgota, página 21.

La realidad aumentada que propone Gólgota, con sus viajes al pasado como oferta para turistas ricos que poseen una obstinación tal por experimentar dentro de una burbuja cuántica los momentos que marcaron el rumbo de la historia, era una idea muy CiberPunk en el año de su publicación original, y aunque en el presente el metaverso es una herramienta real, a la que no todos tenemos acceso, promete convertirse en la experimentación que Giovanni Castro y Alberto Rodríguez nos transmitieron durante 118 páginas, viñeta a viñeta con una estética de Línea Clara francesa, paso a paso, como quien sigue a Cristo en su viacrucis al Gólgota para raptarlo y deshacer el fundamento judeocristiano que tantas historias nos ha proporcionado.  

Gólgota, página 49.

Este par de dibujantes colombianos, herederos del caldo de cultivo que se gestó en Bogotá con la revista de cómics ACME, han puesto en nuestras manos una narrativa gráfica que acentúa con delicadeza y experticia el paisaje montañístico del Tabio, las callejuelas coloniales de Cartagena, así como el desértico panorama del relato bíblico en el siglo primero de la era común. Sin duda alguna este tríptico de autores ha hecho del relato Gólgota, una pieza que alumbra el camino de la ciencia ficción en el cómic colombiano, y lo hace de manera que los realizadores actuales puedan perder el miedo a imaginar futuros posibles. El cómic de ciencia ficción no es un tema especializado, destinado a excelsos relatores o dibujantes sobrehumanos, y esa es la premisa que grita Gólgota de manera insistente en cada una de sus páginas. 

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María Angélica Cordero R.

No sé leer el reloj de manecillas. Entiendo la vida en viñetas y así escribo la secuencia de los días. Garabateo una tesis del cómic producido y publicado en el Eje Cafetero para optar al título de Magíster en Literatura.

2 comentarios en “Gólgota, un boleto de entrada a la reescritura del cómic de ciencia ficción en Colombia”

  1. Gracias por la reseña, María Angélica. Soy Ricardo Burgos, el guionista, y debo decirle que ha captado de modo apropiado algunas de las coordenadas básicas desde las cuales quería hacerse el cómic. Saludos.

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